Centro de salud

Aunque la sanidad es pública en Senegal, la atención médica no es gratuita y cada consulta tiene un coste. Por ello, disponer de un centro médico cercano y accesible supone una gran ayuda para las familias de Sarrene y de las comunidades cercanas.

Cuando comenzamos este proyecto, existía un antiguo centro médico abandonado que llevaba años sin prestar servicio a la población. Con el deseo de recuperar este espacio y darle una nueva utilidad, el propio pueblo cedió las instalaciones para que pudieran volver a ponerse al servicio de la comunidad.

Desde Euleuk colaboramos en su rehabilitación y acondicionamiento, reconstruyendo las instalaciones, cerrando la parcela para garantizar su seguridad, habilitando una zona de espera y creando dos aulas que hoy se utilizan para realizar diferentes actividades formativas y de sensibilización.

Además, dotamos al centro del material necesario para su funcionamiento y construimos unos baños en la parte trasera para mejorar las instalaciones y ofrecer un servicio más completo a las personas que acuden a consulta.

Actualmente, el centro cuenta con Aissatou, enfermera, y Anna Fatou, administrativa. Gracias a la aportación de socios, socias y personas colaboradoras, podemos contribuir a sus salarios y ayudar a garantizar el funcionamiento diario del centro.

La consulta tiene un coste de 500 francos CFA (aproximadamente 0,75 €). Esta pequeña aportación permite sufragar algunos gastos básicos, como la electricidad o la compra de medicamentos. La atención es gratuita para niños y niñas y para mujeres embarazadas.

Con el paso del tiempo, la propia comunidad ha ido asumiendo cada vez más responsabilidades en el mantenimiento del centro. Son los propios habitantes quienes se organizan para cuidar las instalaciones, mantener los espacios comunes y contribuir a que el proyecto continúe funcionando día a día.

Un espacio al servicio de la comunidad

Además de ofrecer atención sanitaria, el centro médico se ha convertido en un espacio fundamental para el desarrollo de otros proyectos de Euleuk.

Entre ellos, destaca el proyecto de lucha contra la malnutrición infantil. A través de este programa, las familias con hijos e hijas diagnosticados con malnutrición reciben apoyo alimentario y seguimiento desde el propio centro médico. De esta forma, el centro se convierte en un lugar de referencia para mejorar la salud y el bienestar de los niños y niñas de la comunidad.

Más que un centro médico

El centro médico es también un espacio de formación y sensibilización para la comunidad.

Las aulas construidas en el interior del centro nos permiten desarrollar actividades relacionadas con la salud, la higiene y la prevención. A lo largo de los años hemos realizado talleres sobre la importancia de no arrojar residuos al suelo, ya que estos pueden afectar al entorno, a los animales y, en consecuencia, a las propias personas.

También hemos llevado a cabo formaciones sobre higiene personal y lavado de manos, así como actividades relacionadas con la salud visual. En esta zona hemos detectado numerosos casos de tracoma, una enfermedad ocular que puede provocar graves problemas de visión. Por ello, trabajamos en la concienciación sobre el cuidado de los ojos y la importancia de protegerlos adecuadamente.

Además, hemos impartido talleres de salud bucodental para fomentar hábitos de higiene y cuidado de los dientes entre niños, niñas y personas adultas.

Creemos que la prevención y la educación son herramientas fundamentales para mejorar la salud y el bienestar de las comunidades. Por eso, estas actividades complementan la atención sanitaria que se presta diariamente en el centro médico.

Los retos del día a día

Mantener un centro médico en funcionamiento en una zona rural de Senegal no siempre es sencillo. A lo largo de los años hemos tenido que afrontar numerosos desafíos que forman parte de la realidad diaria del proyecto.

En algunas ocasiones, las altas temperaturas han deteriorado determinados medicamentos o productos sanitarios. También hemos tenido problemas con roedores que accedían al almacén y dañaban parte del material médico.

Existen momentos en los que resulta difícil asumir gastos básicos como la electricidad o el suministro de agua, imprescindibles para el funcionamiento del centro. Además, en determinadas ocasiones nos hemos visto obligados a interrumpir temporalmente la actividad por cuestiones administrativas o inspecciones que exigían realizar nuevos trámites y gestiones.

Sin embargo, estos obstáculos no han detenido el proyecto. Gracias al compromiso de la comunidad, al trabajo de Aissatou y Anna Fatou, y al apoyo de socios, socias y personas colaboradoras, el centro médico sigue ofreciendo atención y servicios esenciales para la población.

Más allá de un edificio o una consulta, el centro médico de Sarrene es hoy un espacio de encuentro, formación y apoyo para toda la comunidad, y un ejemplo de cómo el trabajo conjunto puede generar cambios duraderos.

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